Historia de Café Galletti

 

don_g_historiaSomos una empresa familiar dedicada a la producción y comercialización de café de especialidad de Ecuador.

Iniciamos en 1996 como una cafetería en Quito especializada en vender lo mejor del café importado en un ambiente intimista, al mejor estilo  neoyorquino: con una gran selección de jazz y un inolvidable aroma a espresso recién hecho. Hoy, 20 años después, somos una de las principales marcas de café de Ecuador, disponible en supermercados, proveedor de reconocidos restaurantes, hoteles y empresas, así como autor de dos de las cafeterías más emblemáticas de la ciudad. Hemos exportado para las principales marcas de café internacional y trabajamos día a día por seguirle diciendo al mundo que en Ecuador se producen varios de los mejores cafés de especialidad de estas latitudes.

El origen

Café Galletti es una iniciativa de Don y Ena Galletti, una pareja de soñadores que encontró en el café un estilo de vida, una posibilidad de felicidad y la oportunidad de hacer comunidad, por eso le han apostado todo a Galletti, hasta su historia de amor.

Se conocieron en Nueva York, cuando Ena -abogada ecuatoriana y emprendedora incansable- viajó un tiempo a estudiar inglés y la capital del mundo la encontró con el amor de su vida: Don Galletti, un neoyorquino de ascendencia italiana, mecánico nuclear y amante del café. Tiempo después cuando se casaron y se mudaron a vivir en Ecuador, Don decidió abrir lo que sería el primer local de Galletti en pleno sector de la Mariscal en Quito, con la única intención de hacer lo que más extrañaba en su vida: tomar buen café y fumar cigarrillos.

Fly me to the moon

Muy pronto en Galletti mudamos hacía la producción y comercialización de café de especialidad. Parte importante de este proceso fue el trabajo que se pudo desarrollar con pequeños caficultores en Ecuador. Introducir el concepto de café gourmet en el país no ha sido una tarea nada fácil, pero nunca imposible para el sueño de Café Galletti.

Así, en medio de la urgencia y la creatividad, Don decidió adaptar sus conocimientos como mecánico nuclear y elaborar la primera tostadora de café que tuvo Galletti. Y fue a partir de un programa de radio que hacía, en el que solo tenía la pretensión de compartir su gusto por el jazz, que pudimos ingresar a la principal cadena de supermercados de Ecuador: cuando el jefe de compras resultó ser un fiel oyente de “Fly me to the moon” -el programa de radio- y entonces concedió una cita a Don para conocer su producto.

De esta manera, en Galletti pasamos de ser una tranquila cafetería en Quito a distribuir café a nivel nacional, a solo tres años de haber iniciado.

En familia todo es mejor

Con el crecimiento de la empresa y la demanda de café que teníamos, Ena se vincula a trabajar con Galletti de tiempo completo. Fue así como a partir del 2002, la familia Galletti: Don, Ena y sus dos hijos, hicieron del café su estilo de vida. La cotidianidad transcurría entre hacer entregas de lotes de café y en medio del recorrido dejar a los niños en la escuela o trabajar hasta altas horas de la noche en el patio de la casa. Esta época, le dio a Galletti el espíritu que mantenemos hasta hoy: el compromiso de ser una familia dedicada al café.

El retorno al origen

En el 2005 atravesamos una difícil situación. Cerramos entonces las cafeterías y concentramos todo en la producción de café para la venta. A partir del 2011, iniciamos con el proceso de exportación y tomamos nuevos aires. Decidimos entonces regresar a la raíz: si algo hemos aprendido de ser emprendedores es que cuando uno se pierde, toca volver al principio, así que en julio de 2015 reabrimos las cafeterías y estamos felices de haberlo hecho de nuevo, nada como el retorno al origen.

Tener una amplia red de pequeños caficultores, seguir haciendo cultura del café en Ecuador, gestar comunidad en torno al café, que nuestro equipo esté comprometido con sus labores, que hayamos podido tener impacto social y ambiental a través de nuestro trabajo y que podamos seguir diciendo que hacemos uno de los mejores cafés del Ecuador, es finalmente el “éxito” que nos sigue moviendo a ser Café Galletti.

 

En familia todo es mejor

Ena Escobar y Dan GallettiCon el crecimiento de la empresa y la demanda de café que teníamos, Ena se vincula a trabajar con Galletti de tiempo completo. Fue así como a partir del 2002, la familia Galletti: Don, Ena y sus dos hijos, hicieron del café su estilo de vida. La cotidianidad transcurría entre hacer entregas de lotes de café y en medio del recorrido dejar a los niños en la escuela o trabajar hasta altas horas de la noche en el patio de la casa. Esta época, le dio a Galletti el espíritu que mantenemos hasta hoy: el compromiso de ser una familia dedicada al café.

El retorno al origen

En el 2005 atravesamos una difícil situación. Cerramos entonces las cafeterías y concentramos todo en la producción de café para la venta. A partir del 2011, iniciamos con el proceso de exportación y tomamos nuevos aires. Decidimos entonces regresar a la raíz: si algo hemos aprendido de ser emprendedores es que cuando uno se pierde, toca volver al principio, así que en julio de 2015 reabrimos las cafeterías y estamos felices de haberlo hecho de nuevo, nada como el retorno al origen.

Tener una amplia red de pequeños caficultores, seguir haciendo cultura del café en Ecuador, gestar comunidad en torno al café, que nuestro equipo esté comprometido con sus labores, que hayamos podido tener impacto social y ambiental a través de nuestro trabajo y que podamos seguir diciendo que hacemos uno de los mejores cafés del Ecuador, es finalmente el “éxito” que nos sigue moviendo a ser Café Galletti.

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