Cultura Galletti: el café como estilo de vida

En Galletti entendemos el café como un estilo de vida. Por eso, trabajamos a diario para ofrecer no solo un café de gran calidad, sino las historias detrás de sus granos, los sueños que motivan los proyectos que emprendemos y un compromiso permanente por entender la vida desde la transparencia y honestidad.

Nos encanta la idea de comunidad porque fortalece, edifica, crea lazos y sentidos más allá de lo cotidiano. Desde que empezamos, en 1996, hemos tenido muy claro que las personas están por encima de cualquier rendimiento financiero. Así, hemos querido que Galletti sea una comunidad, una comunidad honesta y a través de esta idea hemos definido nuestro estilo Galletti como:

 

g-honestoSabor honesto

Somos  lo que somos y nuestros productos los reflejan. Por eso, exigimos un cultivo meticuloso, no trabajamos con intermediarios y generamos comercio directo con los caficultores. Regulamos una selección esmerada del grano y cuidamos que el proceso de tueste mantenga el verdadero sabor del café y lo amplifique.

 

g-mundoAlma de exploradores

Llevamos 20 años buscando sabores, historias, nuevas emociones al gusto. Esa alma de exploradores no ha llevado a poder generar constantemente nuevas propuestas de productos y, sobre todo, a entender que quienes toman Galletti están tomando una nueva experiencia, que puede renovarse muchas veces. No se trata solo de un buen café, se trata de activar todos los sentidos, explorar nuevos mundos. Esta pasión por buscar sabores es la que ha hecho enamorar el paladar y  el corazón de quienes nos conocen.

 

g-autenticoEl placer de ser uno mismo

Nada más liberador que ser nosotros mismos. En Galletti hemos querido  que esta idea no solo haga parte de nuestro equipo de trabajo, sino que sea una filosofía de vida que defina cada una de nuestras acciones y que se extienda a toda nuestra comunidad. Por eso, cuando hemos emprendido proyectos sociales como Café Mujeres y o “Salve un bosque nublado” trabajamos de la mano de las ideas de la comunidad que hacía posible realizarlos, respetando sus intereses, formas de ver, relacionarse con el mundo y aportando también desde lo que somos.

Así, el placer de ser uno mismo es la forma en la que nos definimos y es lo que hemos querido también incentivar en quienes toman Galletti. Nada nos hace más felices que saber que contamos con trabajadores, clientes, caficultores y colaboradores que placenteramente son lo que son.

 

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